SGM Magnetics ha sido pionera y líder en el desarrollo de electroimanes permanentes de levantamiento (EPR) desde 1974, consolidándose como líder mundial en esta tecnología. Los imanes EPR ofrecen una combinación única de la fiabilidad de los imanes permanentes y el control electromagnético, garantizando alto rendimiento, seguridad y eficiencia energética en aplicaciones industriales de elevación.
Cómo funcionan los electroimanes permanentes
A diferencia de los electroimanes estándar, que requieren una alimentación continua, los imanes de levantamiento EPR utilizan un sistema de doble imán compuesto por dos tipos de bloques de imán permanente. Durante la fase de elevación, estos imanes alinean sus campos para generar una fuerza magnética elevada. Para liberar la carga, un breve impulso eléctrico invierte la polaridad de uno de los imanes, neutralizando la fuerza de elevación. Una vez activados, los EPR no necesitan energía para mantener la sujeción, garantizando un funcionamiento a prueba de fallos (fail-safe) y un importante ahorro energético.
Ventajas de los EPR
La tecnología EPR ofrece un nivel de seguridad superior frente a los electroimanes tradicionales. Dado que la fuerza de elevación depende íntegramente de imanes permanentes, permanece independiente de fuentes externas de energía. En caso de fallo eléctrico o interrupción del cable, la carga permanece sujeta de forma segura, eliminando la necesidad de un sistema de respaldo por baterías.
Otra ventaja clave de los imanes EPR es su fuerza de elevación constante, que no fluctúa en función del ciclo de trabajo. A diferencia de los electroimanes, que pueden variar su rendimiento debido a la acumulación de calor, los EPR mantienen una fuerza de elevación estable, asegurando una operación constante en centros de servicio del acero, sistemas automatizados de manipulación y aplicaciones de alta precisión.
Además, los imanes EPR consumen energía únicamente durante la activación y desactivación, reduciendo los costes operativos y ofreciendo una elevación fiable y energéticamente eficiente.
Limitaciones de los EPR
Debido a su campo magnético poco profundo, los EPR funcionan mejor cuando existe contacto directo entre las zapatas polares del imán y la carga, siendo menos eficaces para manipular materiales con grandes entrehierros.
En cuanto a la resistencia a la temperatura, los EPR estándar son adecuados para cargas de hasta 250 °C (480 °F), mientras que los modelos especiales pueden manejar temperaturas de hasta 450 °C (840 °F), lo que los hace ideales para aplicaciones con material caliente en acerías, líneas de laminación y fundiciones.
